Recomendación de El Libro de La Quincena: «¡Al menos mis flores, al menos mis cantos!» – por Manuel Alcántara Sáez (25 de agosto de 2025)

Con el lanzamiento de «El Libro de la Quincena», Manuel Alcántara nos invita a embarcarnos en un emocionante viaje de descubrimientos. En este espacio, Manuel nos ofrece una selección cuidadosa de libros que, según su criterio experto, merecen ser destacados y compartidos. Cada dos semanas, nos guiará a través de reseñas, revelando las obras literarias que han capturado su atención y reflexión.

«¡Al menos mis flores, al menos mis cantos!»

La pandemia supuso un momento de insólita creatividad para académicos habitualmente enredados en tareas propias de su quehacer cotidiano vinculado con su especialización demandante. Los horarios rígidos, los plazos para la entrega de compromisos escritos, el tiempo dedicado a la preparación de conferencias, ya no digamos los desplazamientos para atender compromisos, se vieron afectados y de pronto se abrió una oportunidad para confrontar el desarrollo de proyectos soñados en los que vertir la pasión adormecida. Baste una idea añeja como es el descubrimiento azaroso en el centro histórico de la ciudad de un «infiernillo», que era el cuarto donde se colocaban los libros prohibidos de una biblioteca que tuviera la (excepcional) licencia de la Inquisición para resguardarlos, donde se encontraba un manojo de documentos para que el relato tenga su asidero. La imaginación entonces es fértil cuando la sabiduría le acompaña.

La Ciudad de México es el lugar perfecto para llevar a cabo una introspección sobre una etapa fundamental en su historia como es el siglo XVI. Es una excusa también excelente para dialogar sobre un sin fin de temas abordados por diferentes autores a lo largo del tiempo en lo que puede constituir el canon del pensamiento occidental. Todo ello se puede llevar a cabo con la maestría del ingenio de quien está dotado de una gran capacidad analítica y de un bagaje intelectual indudable.

José Luís Méndez Martínez, Profesor-investigador en el Colegio de México, A.C., y experto en políticas públicas, administración pública y liderazgo político, me sorprende con un volumen que, como él señala en el prólogo, «contribuye a que conozcamos mejor el pasado de la actual nación mexicana, a la vez que nos hace reflexionar sobre su presente y su futuro, algo especialmente importante en estos momentos». Un esfuerzo que articula de la mano de su némesis, Ernesto de María, que le hace llegar unos documentos que entrelazan las vidas de fray Bernardino de Sahagún y de Antonio Valeriano, dos personajes fundamentales de la Nueva España del siglo XVI. El primero un fraile, maestro y estudioso español y el segundo uno de sus alumnos y colaboradores indígenas quien además fue un importante gobernador.

La transcripción de esos documentos, transcritos al español moderno con cierta libertad por el enigmático Ernesto de María y que según el autor anónimamente han sido depositados en su domicilio, se ve acompañado de un riquísimo glosario recogido en notas finales que en si mismo configuran una obra paralela dominada por la erudición y el espíritu crítico. Traer a colación la extraña metáfora del poeta griego Arquiloco que dará título al célebre ensayo de Isaiah Berlin del erizo y el zorro, con quienes simultáneamente se identifica el autor, es un acierto completo.

Las memorias aquí recogidas, por el amplio abanico de temas abordados, permiten entender el empeño en hacer realidad la utopía de crear una «Nueva Roma» en la Ciudad de México pues se evidencia el «mundo altamente simbólico y sobrenatural en el que vivían los habitantes de esta ciudad» entonces. Pero también recoge la existencia del propósito de crear una institución de estudios superiores para los indígenas y un libro muy especial sobre ellos. Estos dos propósitos «constituyeron algunas de las primeras manifestaciones institucionales e intelectuales de las posturas liberales y multiculturales que han estado presentes en México a lo largo de su historia».

De este excelente libro solamente es cuestionable su título, aunque solo se trate de un asunto menor que no desmerece el conjunto del trabajo.

José Luís Méndez Martínez (2024). ¡Al menos mis flores, al menos mis cantos! Diarios, cartas y otros interesantes documentos encontrados (presuntamente) en el «infiernillo» del antiguo convento de San Francisco el Grande. Tirant humanidades. Ciudad de México. ISBN: 978-84-1183-169-7. 486 páginas.

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